domingo, 3 de junio de 2012
RESTRICCIONES AL COMERCIO / Rosales, Francisco
Si se registra un creciente desfase entre exportaciones e importaciones, déficit en la balanza comercial, la solución más socorrida suele ser prohibir la importación de determinados productos y restringir o encarecer la de otros a través de la fijación de cupos o medidas de efecto similar. La presentación del programa es sencilla: el país no puede malgastar sus divisas en comprar artículos innecesarios o de lujo, como perfumes,galletas, confites, frutas, automóviles que colapsan el tráfico, etc. La receta incide en los efectos, pero deja intocada la causa: incremento de la demanda. Además, el comercio internacional es bastante más complejo.Los países adquieren compromisos con otros Estados, ya por tratados bilaterales, ya a través de acuerdos de integración regional o zonal, ya por pertenecer a organismos multilaterales como la Organización Mundial del Comercio (OMC). Estos organismos prevén salvaguardias transitorias,pero deben ser suficientemente justificadas. Adicionalmente, las corrientes comerciales son, por naturaleza, de doble vía, es decir que para vender, hay que comprar. Y si se imponen restricciones a las compras,es posible que se limiten sus ventas. De allí que las decisiones sobre comercio exterior deben inscribirse dentro de una política de largo plazo y tener en cuenta sus repercusiones y efectos. Hoy, 19 ene. 2009, p. A.4
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