domingo, 3 de junio de 2012

COMERCIO LIBRE O DIRIGIDO / Calderón, Gabriela

En Ecuador, la frase "Yo estoy a favor del libre comercio solo que deberíamos fomentar las exportaciones y no las importaciones" podría venir tanto de un político de izquierda, como de uno de derecha o de un empresario. Por ejemplo, cuando Mercosur redujo aranceles para varios productos ecuatorianos Carlos Palacios -vicepresidente de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias de Guayaquil- reaccionó diciendo que "la medida es buena ya que no obliga a Ecuador a reducir también sus aranceles de la misma manera". Es decir,para el señor Palacios la liberalización comercial solamente es buena cuando otros la practican. Pareciera que la gran mayoría de nuestros políticos y empresarios consideran al comercio internacional como un deporte competitivo entre países, y a la balanza comercial como el marcador. El comercio dirigido no es algo deseable porque implica que aquellos que están en el poder saben gastar nuestro dinero mejor que nosotros mismos. En las últimas semanas el Gobierno ha venido cuestionando el destino de nuestros dólares. "No puede ser que estemos botando las remesas de los migrantes, los ingresos del petróleo, para importar hojas de choclo, caramelos colombianos, muñecas chinas", dijo el presidente Rafael Correa. El Universo, 10 dic. 2008, p. 6

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