domingo, 3 de junio de 2012
ARANCELES PERVERSOS / Acosta, Bernardo
Con la reciente reforma arancelaria, que sube el impuesto de importación de 940 bienes de consumo,el Gobierno pretende proteger a ciertos productores nacionales de la competencia externa. Pero así solo logrará reducir aún más la actividad económica del país y el bienestar de la población. La reforma afecta de forma directa a los consumidores, que pagan más para obtener los mismos productos. Más allá de los efectos adversos de los aranceles, la medida en sí es equivocada para la coyuntura. La caída de la actividad económica a escala mundial ha hecho que la demanda de todos los bienes -dentro de ellos los ecuatorianos- disminuya. Pero incluso si la medida fuera acertada, resulta inevitable preguntarse cuál es el objetivo de esta.¿Acaso que gravando la importación de teléfonos celulares se protegerá a los fabricantes de celulares en el país? ¿Sabrá el Régimen que en el Ecuador no se fabrican celulares y que, por lo tanto, tal exacción no protege a nadie?. El Comercio, 11 dic. 2008, p. 11
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario